El Departamento de Estado, apoyado por los ministros de Guerra y Marina, abogará en el Senado por la ratificación del Protocolo de Ginebra contra el uso de gases ponzoñosos en la guerra, no obstante la oposición de la Legión Americana. Kellogg ha declarado que Estados Unidos, por mera precaución, estará a la cabeza del mundo en la fabricación de productos químicos, a fin de estar en condiciones de defenderse en el caso.