Los líderes de la Iglesia Católica han sabido adaptarse a cada cambio en la tecnología de su era para difundir su mensaje, transformar su autoridad y redefinir su relación con los fieles. Iquitos, febrero de 1985: la multitud corea al Papa y Juan Pablo II devuelve el cariño en medio de su discurso: “El Papa se siente charapa”, afirma.