El piloto mexicano manejó en Paseo de la Reforma un auto con una historia muy peculiar en la categoría reina. Checo Pérez, piloto mexicano de Cadillac, vivió momentos especiales al conducir un monoplaza por Paseo de la Reforma en el Showrun de Cadillac, un evento que sirvió de preámbulo para el Gran Premio de México de la Fórmula 1.