La Nación. Los días fríos se fueron y dieron paso, finalmente, a la llegada del clima primaveral. De la mano de los gloriosos días de sol y las temperaturas que rondan los 20°, se reactiva uno de los planes. La llegada de la primavera transforma el ritmo de Buenos Aires. Con jornadas más largas y temperaturas que comienzan a subir, plazas, jardines, terrazas y espacios gastronómicos recuperan.