Algunos congresistas han criticado el viaje de la presidenta Keiko Fujimori a El Salvador, el mismo que tiene como objetivo recoger parte de la experiencia y lograr todo el apoyo necesario para combatir la situación de emergencia que afronta nuestro país con la extorsión y el sicariato. No reconocer la importancia de este viaje implica desconocer la realidad que afrontamos, y la necesidad que existe de toda la cooperación internacional para devolver.